
Descubrir el arte de crear Minimundos en el aula de Infantil
En el aula de Educación Infantil, la imaginación de los niños no tiene límites. Una de las actividades que está ganando popularidad por su capacidad de estimular la creatividad, el aprendizaje y la exploración es la creación de minimundos. Pero, ¿qué son exactamente y por qué son tan valiosos en la enseñanza?
¿Qué es un minimundo?
Un minimundo es una representación en miniatura de un entorno o situación real o imaginaria. Utilizando materiales como juguetes, elementos naturales (ramas, piedras, hojas), objetos reciclados y materiales sensoriales (arena, agua, telas), los niños crean pequeños escenarios donde pueden jugar, explorar y desarrollar historias.
Por ejemplo, un minimundo puede representar un bosque lleno de animales, una ciudad con coches y edificios o incluso un paisaje fantástico como el espacio exterior.


Fomenta la creatividad y la imaginación: Los niños tienen la libertad de construir y narrar historias a partir de los escenarios que crean.
Desarrollo del lenguaje: A medida que los pequeños narran lo que sucede en su minimundo, enriquecen su vocabulario y sus habilidades de comunicación.
Conexión con el entorno: Los minimundos permiten a los niños representar elementos de la vida cotidiana o la naturaleza, promoviendo el aprendizaje sobre su entorno.
Trabajo en equipo: En la creación de minimundos grupales, los niños aprenden a colaborar, compartir ideas y respetar las contribuciones de los demás.
En nuestro aula, la creación de minimundos es una actividad regular. Primero, seleccionamos un tema, que puede estar relacionado con los intereses de los niños o con los contenidos que estamos trabajando. Por ejemplo, si estamos aprendiendo sobre los animales del mar, el minimundo puede incluir agua, arena, figuras de peces y caracolas.
Luego, los niños tienen acceso a una mesa llena de materiales variados para construir su escenario. Ellos mismos deciden cómo organizarlos, dando rienda suelta a su imaginación.
Finalmente, se les invita a jugar y contar historias en su minimundo. También reflexionamos juntos sobre lo que han creado, identificando elementos y conceptos aprendidos durante la actividad.
Es una actividad que no solo divierte, sino que también calma y motiva a los niños. Muchos de ellos muestran mayor interés en los temas tratados y desarrollan habilidades como la atención al detalle y la resolución de problemas.
La creación de minimundos es mucho más que un juego. Es una herramienta educativa poderosa que combina arte, ciencia, lenguaje y trabajo en equipo. Invita a los niños a aprender haciendo y les deja un recuerdo imborrable de la magia de crear y explorar.

